sábado, 10 de noviembre de 2018

180. ACUERDO NACIONAL POR LA GOBERNABILIDAD




El 8 de los corrientes, en la Universidad Andina Simón Bolívar (UASB), se efectuó la primera y solemne reunión, convocada por la presidenta de la Asamblea Nacional, con el objetivo de llegar a un necesario e importante Acuerdo Nacional por la Gobernabilidad.

Acuerdo es un arreglo expreso o tácito, formal o informal, escrito, verbal o expresado de cualquier modo, entre dos partes, tendiente a obtener beneficios mutuos, recíprocos o de cualquier forma entre ellos convenida.

La gobernabilidad se refiere a la coordinación, colaboración y entendimiento entre los actores de las organizaciones políticas y la sociedad civil, que en conjunto posibilitan las acciones de un gobierno. Por tanto, la condición de gobernabilidad depende del equilibro y la capacidad de respuesta eficaz que tenga el sistema político sobre las demandas sociales. No obstante, la gobernabilidad también depende de varios factores como: la aceptación y legitimación del gobierno y sus representantes por parte de la sociedad; la situación económica del país, la postura y toma de acciones de las organizaciones privadas ante el gobierno y la sociedad y contar con un sistema político responsable, en el cual se tomen en cuenta las acciones que toman los sectores opositores, entre otros. [1]

El llamado se hace, en consecuencia, para que el Estado y la sociedad civil del Ecuador, en conjunto, decidan el futuro nacional en forma armoniosa, cediendo cada uno parte de sus aspiraciones y trazando una ruta segura, en la cual los ciudadanos puedan trabajar en paz para lograr sus objetivos de desarrollo económico, social, cultural y tecnológico.  

En la convocatoria, la presidenta de la Asamblea, economista Elizabeth Cabezas, dice que el Ecuador vive una etapa de transición y reconstrucción institucional, cuya dinámica democrática y de gobernabilidad nos compete a todos. Construir un Estado plenamente democrático y productivo involucra necesariamente a todas las voces de la sociedad que tengan la voluntad de llevar adelante y hacer que se cumplan acuerdos de gobernabilidad y progreso… Lo dije el 24 de mayo de 2018, frente a millones de ecuatorianos y me reafirmo en ello: hoy el país urge, demanda, necesita un acuerdo social de gobernabilidad, requisito fundamental para que el ciudadano cree, produzca, ame, construya su felicidad y prospere…

La inauguración del evento estuvo a cargo del rector de la UASB, doctor César Montaño, una víctima de los mayores atropellos del gobierno anterior, quien señaló la importancia de la reunión y la conveniencia de que se llegue a este Acuerdo y se lo ponga en práctica.

Habló luego la presidenta de la Asamblea, para reiterar lo ya transcrito, con un sentido llamado para que el gobierno, todas las instituciones del Estado, las cámaras empresariales, los gremios de trabajadores, las universidades, contribuyan, cada uno desde su lugar de trabajo, a este acuerdo, necesario, urgente, dejando de lado los sectarismos y arrimando el hombro.

En la misma tónica se manifestó la vicepresidenta de la República, afirmando que el gobierno actual es el gobierno de todos, que busca la unidad, y que esta iniciativa es digna de felicitación, porque da ejemplo y orientación hacia la protección de los ciudadanos por el Estado durante toda una vida. Evidentemente, ofreció su apoyo a la idea.

Inmediatamente se pidió al doctor Polibio Córdova, presidente ejecutivo de CEDATOS, que haga un análisis de la situación actual. El expositor saludó la presencia del actual Rector de la UASB, indicó que actos como el que se estaba realizando eran imposibles en el gobierno de Correa, mencionó la preocupación de la población por diversos aspectos de la vida nacional, señalando que la impresión mayoritaria es de que el Ecuador va por mal camino, razón por la cual hay un marcado pesimismo en cerca del 70% de los habitantes, señaló que más del 25% de los ciudadanos creen que el principal problema nacional es el económico y que otra cifra similar es la de quienes creen que el desempleo y el subempleo son problemas graves nacionales. Dijo Córdova que la gente clama porque se genere empleo en el país y se solucionen los problemas de pobreza, como temas especiales y luego se combata la corrupción, la inseguridad, las drogas.

Hizo referencia a los juicios que les siguió el gobierno anterior a CEDATOS y a él como persona natural, en los cuales fueron declarados inocentes; y, reclamó que hoy había altos funcionarios que querían seguir acosándolo. Anunció la pronta presentación de su libro YO NO ME VENDO NI ME RINDO, que dará a conocer su labor de 44 años y la historia económica del país, con el análisis de la gestión y actitud de los presidentes desde 1979.

Para que los amables lectores se formen un criterio de lo que piensa la población sobre la gestión del gobierno, por sectores de actividad, incluyo el cuadro que recoge los criterios.



Solamente en dos de los 17 aspectos tratados, más de la mitad de la población está relativamente satisfecha. Es en la atención a los discapacitados y el respeto a la libertad de expresión. Lo primero es la reacción natural del presidente frente a un problema de una gran parte de los ciudadanos, que no era considerado prioritario hasta cuando él llegó a ser vicepresidente y puso mucho esfuerzo en resolverlo. Lo segundo es una necesidad nacional, después de muchos años en los que la única voz que se escuchaba era la del presidente, multiplicada con obediencia digna de mejor destino por sus ovejunos colaboradores.

En tercer lugar, cerca de la mitad de la población considera que es positiva la labor en materia de salud y educación. Quizás pesa para ese punto de vista, el interés del presidente por volver a las escuelas rurales de cada pueblo y recinto, sin dejar de lado las escuelas del milenio, el interés por crear colegios técnicos en muchos lugares, la intención de devolver al IESS parte de la asignación que Correa le quitó y que ponía en serios aprietos financieros al Seguro Social.  

En cuarto lugar, pero con porcentaje bajo, está el tratamiento de las relaciones exteriores, en las que se ha equivocado mucho el régimen por seguir la línea de Correa, pero que felizmente está cambiando de rumbo. Assange, el control de la guerrilla colombiana en la frontera norte y la gran inmigración venezolana son tres serios problemas para el gobierno y la Cancillería.

Córdova hizo referencia también a que la población, que en mayo de 2017 estaba optimista, pensaba que la gestión del presidente iba a ser positiva y que su actitud era plausible, poco a poco se ha ido desencantando, al punto que en octubre de 2018, la mayoría de los ecuatorianos se siente pesimista, ha calificado cada vez peor la labor presidencial y rechaza la actitud de Moreno, muy lenta en la toma de decisiones y hasta generadora de la idea de que varias de sus acciones contradicen sus palabras, como en el caso del combate a la corrupción, el cumplimiento de sus ofertas relativas al número de viviendas a construir, la reducción de la burocracia, el aumento del empleo, la práctica de la austeridad fiscal, la deuda pública.

En el tiempo siguiente del evento, hasta las 12h30, se formaron tres mesas de trabajo, sobre Economía y producción, Seguridad y desarrollo y Sociedad y democracia.

El autor de este blog participó en la primera mesa. En ella, los participantes planteamos una serie importante de acciones que deberían realizarse para propender a la gobernabilidad, en el marco de un acuerdo nacional que haga posible ir hacia el desarrollo nacional:

El cambio de la Constitución vigente, estatista, presidencialista y finalmente correísta, que no da seguridad jurídica a los inversores de dentro y fuera del país y que, con otro presidente, puede permitir los mismos excesos de Correa y crear otro jefe de Estado prepotente y abusivo.

La modificación de varias leyes que tienen que ver con el sector de la Construcción, que sigue paralizado porque ya no hay obra pública y no empieza a dinamizarse la construcción privada. Entre esas leyes se mencionó la de Contratación pública, el Código del Trabajo, la Ley de Inquilinato muy favorable al inquilino, y algunas otras. También eliminar la posibilidad de que las obras se contraten a dedo, sin concurso de precios o licitación.

Se dijo que en el exterior hay muchos fondos no reembolsables utilizables para proyectos de desarrollo económico y social (me consta que es así), pero que los facilitadores de esos fondos no quieren que pasen por las manos oficiales, por las malas experiencias del gobierno anterior, que recibía los recursos y los asignaba a lo que quería.

En fin, hay que apoyar el Acuerdo y sobre todo llevarlo a la práctica siempre. Es probable que con ello se pueda lograr el dinamismo económico necesario para el bienestar general.


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