miércoles, 10 de enero de 2018

Boletín 160: EL ECUADOR 2021 A QUE ASPIRO






Boletín 160: EL ECUADOR 2021 A QUE ASPIRO

Eco. Luis Luna Osorio MBA                  ENERO 11 DE 2018



En estas fechas es usual que se analice lo que sucedió el año anterior. No quiero hacer eso. Quiero señalar el punto de partida del Ecuador en el año 2018 y mencionar, como ciudadano, cuál deseo que sea el punto de llegada 2021. Para entonces, con más de tres cuartos de siglo en mis espaldas, ojalá que pueda contrastar deseos y realidades, y mirar superadas las metas a que aspiro.

EL PUNTO DE PARTIDA EN ENERO DE 2018

El entorno internacional. – Complejo, en lo ambiental, político, económico, social y moral. En lo primero, el planeta ya no resiste el embate de las actividades humanas, que generan atentados contra el aire, el agua, la tierra y el subsuelo.  Lo político se caracteriza por la incertidumbre sobre la forma irresponsable en que puede actuar Corea del Norte y responder Estados Unidos, para desencadenar una guerra de impredecibles consecuencias; además, hay terrorismo creciente y conflictos focalizados, especialmente en el Cercano Oriente. En lo económico, crecimiento de China menor al habitual; mejoramiento de las cifras de Estados Unidos; lenta recuperación de la Unión Europea, que sufre conflictos proclives a la desunión; recuperación leve del Japón y parálisis o decrecimiento de América Latina. En lo social, continuación de las crisis en todas partes, creciente migración de millones de personas, que huyen del deterioro del ambiente, las guerras y el hambre. En lo moral, por todas partes líderes nacionales ladrones que se desenmascara, aumento de la delincuencia de toda clase, pérdida de la capacidad de la familia para ser el centro de la formación moral de los niños y jóvenes, permisividad general ante el delito, justicia dura y pronta para el de poncho y “prisión domiciliaria” para los ricos.

La Constitución del 2008.- Sigue vigente.  Orienta al país hacia el socialismo del siglo XXI, es ambientalista, indigenista, estatista, presidencialista, generadora de poder dictatorial para el presidente, garantista de derechos que en algunos casos son imposibles o muy difíciles de cumplir por el Estado.

El marco legal. – Es una red de normas “orgánicas” resultantes de la voluntad de Correa, creadas dizque para durar 300 años, mal redactadas y peor ejecutadas, reformadas al poco tiempo, sin efectos reales cuando se ha tratado de generar producción, populistas, demagógicas, facilitadoras de que se gobierne por decreto y se inobserven acuerdos internacionales vigentes.

La estructura institucional. - Es igual a la de la década anterior. Siguen presentes las cinco funciones del Estado creadas por Correa y sus obedientes seguidores; sigue y seguirá vigente el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social y con él los nombramientos, de correístas ahora neomorenistas, y no de los mejores ciudadanos que se requiere en las funciones públicas. Además, se mantiene la enorme burocracia creada para premiar a los partidarios del “buen vivir” e incrementar controles de la vida ciudadana; y, pesa mucho sobre el Presupuesto del Estado, aquí y en cargos “diplomáticos” innecesarios.

La Asamblea Nacional. – Está paralizada para lo que interesa. Atiende casi exclusivamente el “juego” entre los bandos correísta y correísta neomorenista de los asambleístas y trata de no hacer olas que desaten un tsunami contra Correa y los del redil de una década, mencionados en serias irregularidades administrativas y eventualmente penales. Continúa sin fiscalizar acciones importantes del gobierno anterior y protege a “vidrios”, ex – ministros y otros.

Los funcionarios claves. – Contralor, Procurador, Fiscal, superintendentes, otros altos funcionarios, son correístas de confianza, nombrados por el famoso Consejo de Participación Ciudadana, que debería desaparecer con la Consulta Nacional, pero que se mantendrá porque le conviene al gobierno de turno. Esas autoridades forman un círculo protector frente a posibles sanciones para altos funcionarios y empresarios de la década perdida.

El presidente de la República. – Socialista, correísta por 11 años, de los cuales seis fue vicepresidente de Correa y por tanto su hombre de mayor confianza. Impulsor de la Constitución 2008 y fervoroso seguidor del “modelo” hasta la fecha. Según dice, muy a su pesar candidato a presidente de la República; ahora metido en camisa de once varas con “manga” larga y espinoza; que dice que la mesa no estaba servida, pero mantiene a los meseros; entusiasta del diálogo, que hace lo contrario a lo acordado; que proclama austeridad y gasta y se endeuda más que antes; que ofrece cirugía mayor a la corrupción, pero no la ataca donde debería; que dice que la economía debe ser impulsada por el sector privado, pero clava más impuestos a las empresas; que a ocho meses de su gobierno, es una incógnita con respecto a lo que será su derrotero político, pero tiene aceptación popular, porque es amable y oye la opinión contraria.

Cometiendo un grave error, propuso y logró que se nombre a una vicepresidenta de la República, partidaria del “modelo” y hasta hace poco ferviente correísta, con escaso conocimiento de Economía, cuando lo que debió hacer, con visión de Estadista, es llenar uno de sus vacíos importantes, proponiendo el nombre de un economista bien formado, experimentado, prestigioso, que provoque el cambio de “modelo” en 180 grados, con el suficiente respaldo ciudadano.  

La Economía. – En grave y creciente crisis, hasta ahora no reconocida y enfrentada por el gobierno. Desde el año 2014 las tasas de crecimiento anual del PIB son cada vez menores y la de 2016 fue negativa. Se piensa que la de 2017 será uno por ciento positiva. Consecuencia, la economía está paralizada y el PIB per cápita es cada año menor. El petróleo aporta de manera importante e indirecta al crecimiento de la economía y no hay visos de que esa situación cambie. Las empresas privadas no mejoran la inversión, producción, empleo y productividad, pues para ello necesitan seguridad jurídica estatal.

Las finanzas públicas. – En pésima situación, con una necesidad apremiante de recursos para cubrir obligaciones urgentes, lo que hace que se adquiera deuda en condiciones de “chulco” y se utilice indebidamente recursos que no son del gobierno y hasta de fuente privada, vía los bancos, atentando contra la dolarización y poniendo en jaque a la economía nacional. Faltas de transparencia, a pesar de las declaraciones presidenciales, especialmente en lo que se refiere a la deuda externa con China y a los registros del valor total.

La Sociedad. – Duramente golpeada por la crisis. Se habituó a tener buenos ingresos, ser consumista e importadora y ahora carece de empleo e ingresos, sufre porque los precios de los bienes importados se encarecen y algunas de las mejoras que obtuvo en la década pasada se reducen o desaparecen.

El empleo. – Con cifras a junio de 2017, el empleo adecuado es apenas del 49% de la población en capacidad de trabajar, el desempleo es del 5% y la subocupación llega al 46%. Esto significa que, en la década perdida no se avanzó en este sentido y que inclusive se agravó la situación anterior. Sobre todo, miles de jóvenes claman por un trabajo digno, que les posibilite aplicar lo aprendido en las universidades o en otros centros de estudio.

La Seguridad Social. – Se dice que se la ha atendido bien, porque se han construido varios hospitales; pero, se la ha maltratado como nunca. Cuantiosos fondos del IESS se los ha utilizado como “caja chica” del gobierno, se ha maltratado al ISSFA sin entregarle oportunamente sus recursos, se le quitó el 40% de los aportes del gobierno para las pensiones y se le quiso desconocer una deuda de más de dos mil millones de dólares.

La Corrupción. – Virus que hay que extirpar. Empieza a ser juzgada como mala práctica del gobierno anterior, planificada desde lo más alto del poder para que todo quede en la impunidad. Decretos de Emergencia sin emergencia, contratos secretos, asignaciones a dedo, obras faraónicas inútiles, incrementos desmesurados de precios. Problema muy serio para el país, que requiere castigo ejemplar y pronto, sin contemplaciones. Cifras de miles de millones de dólares en inversiones públicas, que se han realizado no por el interés nacional, sino por el apetito de algunos altos funcionarios y empresas de robar al Estado.

La Educación. – En los niveles primario y secundario está duramente golpeada por el enorme desperdicio de dinero; la ideologización de la docencia, los libros y las mallas; la excesiva carga burocrática a los maestros y los numerosos delitos sexuales ocurridos y ocultos durante la administración correísta.

En el nivel superior está seriamente cuestionada, porque no se ha avanzado en la pretendida reforma estructural, sigue divorciada de las necesidades nacionales, se ha manejado pésimamente el proyecto Yachay, se ha becado a quienes no lo necesitan y se ha obligado a que miles de estudiantes tengan que matricularse en universidades privadas, por fallas clamorosas en las estatales.

La Consulta Popular. – Se halla en proceso. Las siete preguntas formuladas por el presidente de la República no son todas las importantes, pues faltan algunas básicas. Pero, para ellas el gobierno ha logrado respaldo de tirios y troyanos y es muy posible que obtengan respuesta masiva afirmativa del pueblo. Ese hecho legitimará al presidente y le permitirá adoptar decisiones trascendentales, especialmente en los campos político y económico.

La política exterior. – El país marcha en el terreno correísta. Se respalda a gobiernos socialistas y a Assange, sin pensar en el efecto que esas decisiones producen sobre los gobiernos liberales; no se toman decisiones internas que indiquen que se volverá a la Cancillería profesional y que se respetará la carrera diplomática. No se hace nada para dar confianza a los inversionistas extranjeros, se va a buscar inversiones sin tener seguridad jurídica, se niega el draw back a los exportadores y se castiga a las importaciones, incluso las más necesarias.

El comercio exterior. – Tiene cifras positivas en el 2017; pero, desde 1973 registra exportaciones muy concentradas en no más de 10 productos. Del valor total, el petróleo significa más de la tercera parte y los productos agrícolas otra parte similar. Es optimista con relación al Acuerdo comercial con la Unión Europea, pesimista con respecto a la Comunidad Andina y lleno de incertidumbre en cuanto a las ventas a Estados Unidos, que van a reducirse desde enero de 2018, por el término de las preferencias arancelarias derivadas del Sistema General de Preferencias (SGP). Castigado con aranceles antitécnicos y tasas que no lo son con respecto a las importaciones, la mayoría de las cuales son muy necesarias, como maquinaria e insumos para la producción nacional. Confiado en que el Ministro de Comercio Exterior logrará sus objetivos.

EL PUNTO DE LLEGADA 2021 QUE QUIERO PARA EL PAÍS

Un entorno internacional más favorable. – Acción global dinámica en defensa del ambiente, término de la confrontación entre Estados Unidos y Corea del Norte, paz en Oriente, consolidación de la Unión Europea, democracia y desarrollo en los países de América Latina, reducción del terrorismo y del crimen organizado en el mundo, extinción total de la guerrilla en Colombia.

Una nueva Constitución, muy diferente a la actual. – La Norma debe consagrar las tres funciones clásicas del Estado, hacer que el Congreso nombre a las principales autoridades de control y a los embajadores, quitar al Estado el exceso de poder, asignar a los ciudadanos derechos y deberes por igual, garantizar las libertades y la propiedad privada; promover la ciencia y tecnología, la inversión, la producción, el empleo y el desarrollo regional armónico. Castigar con dureza la corrupción de los altos funcionarios, sin atenuantes.  

Una estructura institucional moderna. – El país debe contar con pocas y modernas instituciones públicas, transparentes, efectivas y menos burocráticas. Deben desaparecer la Ley y la superintendencia de comunicación y reformarse la Ley de control del poder del mercado. El Contralor, el Procurador, los jueces de la Corte Constitucional, los superintendentes, los embajadores, deben ser nombrados por el Congreso, sobre la base de concursos de méritos entre un mínimo de 5 candidatos para cada puesto, presentados por organizaciones especializadas y centros de educación superior. Eso permitirá contar con funcionarios honestos, imparciales, capaces, experimentados y dinámicos.

Se dice que, si se despide a muchos empleados públicos se reducirá el número de maestros, médicos y policías, Los empleos que hay que eliminar son los bien pagados de los familiares “pipones” de los jefes AP; los creados para ejercer control exagerado sobre la vida de las personas, generando la corrupción de pequeña escala, con los favoritismos pagados; los de los profesores sin título, los violadores y sus cómplices; los de los “diplomáticos a la carrera”.    

El Ex - presidente Moreno, reconocido como Estadista. – Lenin Moreno tiene la oportunidad de poner al país en la senda del desarrollo sostenido en el largo plazo. Si lo hace, el pueblo reconocerá en 2021 su trabajo y la historia lo declarará estadista, valioso calificativo por el que debe trabajar sin descanso. Si no lo hace, quedará marcado como un funesto personaje que, sabiendo el desastre que dejó su antecesor, siguió la misma senda y hundió al país.

La economía, en pleno despegue. – Las tasas de crecimiento del PIB deben ser de al menos el 2% en 2018, el 3% en 2019 y el 4% en 2020 y 2021. Eso dará confianza al pueblo en el manejo económico y permitirá apretar el acelerador para generar bienestar para la población y avanzar hacia el desarrollo nacional.
El peso relativo del Estado y el petróleo en la economía se deben reducir, en beneficio de la actividad privada y su producción con creciente valor agregado. Hay que realizar el cambio de la matriz productiva, eventualmente con aporte de la minería y la industria, pero añadiendo producción de servicios modernos.  

La sociedad, mejorando rápidamente en el ejercicio de sus derechos. – El pueblo más pobre debe mejorar ostensiblemente en el goce de sus derechos a la salud, la educación y la vivienda, pero no como dádivas, sino como préstamos u opciones de progreso familiar comunitario. Se debe atender prioritariamente a los mayores de 75 años, con subsidios de por lo menos el 50% del salario básico, y a los niños huérfanos, los discapacitados de mayor grado, las viudas mayores de 60 años sin hijos, los damnificados de desastres naturales o imprevistos.

Todos debemos gozar de plena libertad de comunicación, asociación, emprendimiento, seguridad jurídica y rápida respuesta burocrática a los trámites.

El empleo. – La idea es que supere la meta definida por el gobierno, de un millón de empleos en el cuatrienio, gracias a la inversión masiva derivada de la confianza en las decisiones y el nuevo “modelo” económico, con sus proyecciones a largo plazo. Esperemos que luego del 4 de febrero, Moreno decida avanzar en la flexibilización y ampliación de las modalidades de trabajo y que eso genere empleo digno para un alto porcentaje de actuales subocupados y desempleados. La meta parece difícil de alcanzar, pero espero que se logre.

Las finanzas públicas, saneadas y transparentes. – En 2018 el país debería renegociar la deuda externa, para diferirla y mejorar sus condiciones. Si se lo logra, el país tendrá mejores oportunidades de desarrollar nuevos proyectos y hasta el 2021 puede tener saneado su registro, que debe ser transparente desde ahora, para que la ciudadanía conozca cuál es el esfuerzo que requiere para avanzar sin grandes contratiempos y sin hacer peligrar a la dolarización.

La corrupción, totalmente destapada y sancionada. – Este periodo debe servir para sacar el pus de todas las entidades públicas. Mis propuestas son: una ley para que todos declaren su patrimonio desde los 18 años de edad y cada cinco años y otra ley para que las penas de los funcionarios corruptos sean el doble de las de los otros delincuentes, sin prisión domiciliaria ni otras ventajas.

La educación, dirigida a formar seres honestos, emprendedores, competitivos. – El Estado está en la obligación de proveer de educación básica a todos los niños del país y de procurar enseñanza media científica o técnica a los jóvenes, inculcándoles los valores necesarios para que sean personas de bien. La enésima reforma educativa debe lograr ciudadanos honrados, dotados con conocimientos para competir en el mundo del siglo XXI con total solvencia.

La educación superior pública debe conseguir la excelencia que requiere la globalización tecnológica y económica. Para ello, debe estar dotada de los recursos humanos, tecnológicos y financieros suficientes, que le permitan competir con las universidades privadas y con las del exterior. El país debe prepararse para atender los nuevos requerimientos de profesiones y profesionales, derivados de los avances científicos y tecnológicos del Mundo. 

La política exterior, profesional y satisfactoria. – Ella debe producir frutos importantes en la recuperación del prestigio nacional, la apertura internacional, la atracción de inversiones, la absorción de tecnología moderna, el incremento de las exportaciones, el desarrollo del turismo, el apoyo a los emigrados.

La Cancillería debe responder a los intereses del Estado y no del partido en el poder. Además, debe ejecutar la política de relaciones internacionales con la mayor profesionalidad. Para ello, es fundamental que se respete la carrera diplomática y que los embajadores no sean políticos premiados con un cargo o alejados por conveniencia presidencial, sino funcionarios trabajadores y conscientes de su importancia para el desarrollo nacional. 

El comercio exterior, creciente y diversificado. – Para el 2021 el Ecuador debe ser parte de la Alianza del Pacífico y deben estar suscritos los acuerdos comerciales con Estados Unidos, la EFTA, China y Corea del Sur en términos favorables a las exportaciones nacionales. También debe haberse suscrito varios acuerdos de protección recíproca de inversiones con estados de potenciales inversionistas, para que se puedan desarrollar en el país proyectos destinados a incrementar sustancialmente las exportaciones no petroleras. Además, debe ser una realidad el incremento del volumen de la extracción de petróleo, para aumentar las exportaciones de crudo y, ahora sí, la repotenciación de la Refinería de Esmeraldas, para ahorrar en la importación de combustibles. También deberá llevarse a fondo una política de energías alternativas, para sustituir el consumo de hidrocarburos en fines industriales y de hogar. (288621)

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