sábado, 4 de julio de 2015

PERSPECTIVAS DE LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA LATINOAMERICANA



BOLETÍN 99:   PERSPECTIVAS DE LA INTEGRACIÓN ECONÓMICA                                             LATINOAMERICANA [1]_/
Eco. Luis Luna Osorio MBA                                  Julio 4 de 2015

AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE.- La región cubre la mayor parte del continente americano.  Comprende todos sus países, excepto Estados Unidos y Canadá. Tiene poco más de 20 millones de kms2., y supera los 550 millones de habitantes. Registra grandes distancias internas e insuficientes infraestructura y nexos para el transporte.



Para su desarrollo, sigue siendo muy dependiente de los países desarrollados, las empresas transnacionales y las normas internacionales, que aumentan cada día; sus países, excepto Brasil y México, que se considera emergentes, constan en la categoría de subdesarrollados, porque carecen de una moderna matriz productiva, recursos financieros propios, tecnología moderna, educación futurista, atención de la salud.



Desde 1960 ha perdido importancia en el mercado mundial, en el cual significaba el 10% de las exportaciones y ahora no llega al 4%. Ha mejorado la calidad y cantidad de su oferta exportable, básicamente primaria; pero, continúa dependiendo de Estados Unidos y Europa para sus ventas y su abastecimiento de maquinaria de tecnologías complejas; aunque China viene creciendo como una abastecedora importante.



Tiene una presencia prácticamente nula en los terrenos científico, académico, militar y financiero [2]_/



LA INTEGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA.- Mucha gente visionaria ha propuesto integrar política, económica, social y culturalmente a la América Latina, desde que Simón Bolívar planteó, en la Carta de Jamaica, en 1815, la creación de los Estados Unidos del Sur. Hasta el presente año, esa gente no ha tenido éxito.


Las razones de esa falta de éxito son: la geografía continental, la ubicación poblacional, los problemas limítrofes y recelos entre países, la gran dependencia de terceros, la inestabilidad política, los problemas económicos nacionales, la falta de comunicación, la primacía de “lo mío” sobre “lo nuestro”


La situación de la política de Integración y de la integración misma es muy compleja en el año 2015. Se ensayan, sin mayores resultados reales, proyectos de integración subregional que abarcan diversos grupos de países, en algunos casos imbricados y hasta con orientaciones diferentes.


Entre esos esfuerzos están: Desde 1980, la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI) heredera de la Asociación Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC - 1960), que fue reemplazada porque no satisfacía la expectativa de sus Partes Contratantes. En 35 años de existencia, la ALADI tampoco ha satisfecho las aspiraciones regionales. 


El Mercado Común Centroamericano (1960), gracias a reformas internas y acuerdos comerciales con la actual Unión Europea (UE) y otras regiones, y por las preferencias arancelarias de Estados Unidos (1991), recién empezó a rendir frutos desde 1993.


El Grupo Andino, creado en 1969 por el Acuerdo de Cartagena, tuvo un arranque excelente durante 10 años y luego perdió vigor; fue sustituido en 1996 por la Comunidad Andina de Naciones (CAN), tan mal, que está poco menos que paralizado, sobre todo desde el 2006, cuando quedó con dos países que buscan la apertura al mundo y dos que quieren  desarrollo endógeno, en claras posiciones ideológicamente opuestas y que no permiten acuerdos importantes. 


El Mercado Común del Sur, creado en 1991, ha tenido vicisitudes iguales o mayores que las de la Comunidad Andina y aunque registra acciones integradoras, tampoco ha cumplido sus objetivos. El ingreso de Venezuela en 2012 ha complicado su accionar. 


La Alternativa Bolivariana para las Américas (ALBA - 2004), promovida por los presidentes de Cuba y Venezuela, con mucha carga ideológica, tuvo cierta importancia política, pero no económica, mientras vivía Hugo Chávez y era Presidente de Cuba Fidel Castro. Desde el 2015 le afectan las nuevas relaciones Estados Unidos – Cuba. 


La Unión de Naciones de América del Sur (UNASUR - 2004), por ahora es una  organización política con algunas aspiraciones en el campo económico y podría ser la llamada a ser la organización única de integración de América del Sur. 


La Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC - 2010), mecanismo intergubernamental de diálogo y concertación política regional, por primera vez reúne de forma permanente a treinta y tres países, por algunos intereses comunes, pero no por visiones iguales de la política, de la economía o del desarrollo.


Finalmente, la Alianza del Pacífico (2011), formada por Chile, Colombia, México y Perú, no tiene todavía una estructura legal internacional, pero ha permitido a esos países  llegar a algunos acuerdos importantes para ir conjuntamente al mercado mundial.


Lo raro de esta cascada de proyectos de integración, es que son los presidentes de los países, responsables de las políticas exteriores de los gobiernos, los que suscriben e impulsan en teoría toda esta clase de acuerdos, desperdiciando esfuerzos que apuntan a distintas direcciones, cuando deberían decidirse por uno o dos importantes (eventualmente CELAC y UNASUR) y cerrar los que no cumplieron con sus objetivos. 


FUERZAS EXÓGENAS.- La integración latinoamericana soporta la acción de varias fuerzas exógenas. Entre ellas están: la influencia en la región de Estados Unidos y la Unión Europea, por ser los principales socios de los latinoamericanos en los campos político y económico e incluso cultural; el acelerado desarrollo de los tigres asiáticos de los 70-80, hasta ahora muy importante; el violento despertar de China desde la década anterior; la permanente orientación de la inversión extranjera directa de los países desarrollados hacia otros iguales y hacia China, que deja poco campo a la inversión en otras partes; el imparable desarrollo tecnológico mundial, que acrecienta la brecha entre América Latina y el mundo desarrollado; el poder político y económico de las transnacionales, que incide sobre gobiernos y pueblos; el peso de las normas y organismos mundiales, que condicionan lo que todos los países desean hacer, pero sobre todo los menos desarrollados, cada vez en más aspectos. 


Una fuerza determinante en el año 2015, es la situación económica mundial. Estados Unidos apenas crecerá al 3%, la Unión Europea no llegará al 1,5% y Japón no pasará del 1,0%. Y si ellos son los motores de la economía mundial, por cierto que habrá lento crecimiento en todas partes y en especial en América Latina. También es decepcionante el crecimiento de los BRICS, pero en especial, la desaceleración de  China, que creció varias décadas  por sobre el 10% y ahora lo hará al 7,3%. Hay además graves conflictos bélicos que amenazan la paz y afectan el comercio mundial; es notoria y preocupante la baja de los precios de los commodities, que no cambiará su dirección en el corto plazo; la poca expansión del comercio de mercancías, que en 2013 fue de 18,3 billones de dólares; y, la muy escasa participación de América del Sur y Central en ese comercio, de solamente el 4%.


LA COYUNTURA MUNDIAL Y AMÉRICA LATINA.- Los impactos más visibles de esa coyuntura en la Región, son los siguientes: el crecimiento se desacelera, pues la región creció en promedio al 4,8% entre 2003 - 2007 y solo al 4,1% entre 2010 – 2013; lo que es peor, la región seguirá siendo la de menor dinamismo en el mundo durante 2014 – 2019; las exportaciones caen y lo harán más en el 2015 y 2016 por la baja en el precio del petróleo; hay una creciente vulnerabilidad externa, por el deterioro de los saldos en cuenta corriente de la balanza de pagos regional; se cierra un ciclo internacional muy favorable para el subcontinente, particularmente para América del Sur.


LA VISIÓN DE AMÉRICA LATINA 2015.- Registra varios aspectos negativos y pocos positivos: políticas de desarrollo nacional opuestas entre grupos de países, unos buscando la apertura hacia el mercado mundial y otros prefiriendo el desarrollo endógeno; la rápida pérdida de vigor en el crecimiento, especialmente de Brasil, que tiene gran peso específico en la región; las críticas situaciones políticas y económicas de Argentina, Venezuela y Ecuador; la mayor y fuerte dependencia y vulnerabilidad regional con respecto al mundo; la reducción de los flujos de inversión extranjera directa; la tradicional dependencia de pocos productos primarios y pocos demandantes para la obtención de divisas; la reducción de exportaciones y la que ya se ha mencionado, poca participación en el comercio mundial; el poco aporte al conocimiento mundial, una vez que solo el 2,5% de las patentes que se solicita provienen de esta región; el avance muy publicitado de la integración formal, pero el escaso avance en la integración real. Entre los aspectos positivos, el crecimiento del comercio intrarregional (en la ALADI pasó de 43.556 millones de dólares en 1993 a 170.376 millones en 2013) casi cuadruplicándose; en la orientación de más del 50% de las exportaciones de manufacturas latinoamericanas hacia la misma región; la posibilidad de una mayor diversificación exportadora en productos y destinos.


OBJETIVOS DE LA INTEGRACIÓN.- Sobre la base de esa realidad, es necesario preguntarse: cuáles deben ser los objetivos de la integración futura de América Latina? Y como no me es posible definirlos sin un análisis profundo y detallado, conviene formular algunas preguntas a los estudiosos:


Objetivos políticos: Integrarse hacia dentro o para buscar una mayor presencia internacional? Mi criterio es que hay que unirse para insertarse al mundo. 


Objetivos económicos: Consolidar la participación en el mercado con los productos primarios que se exporta y lograr alguna mejora tecnológica en ellos o cambiar la matriz productiva, mediante un desarrollo tecnológico acelerado y la producción de bienes de capital y servicios modernos? Opino que se necesita una labor secuencial. Empezar por lo primero, pero desde ya trabajar en lo segundo. 


Objetivos sociales: En lo internacional: reducir las asimetrías existentes entre los países, mediante regímenes especiales efectivos que permitan a los países de menor desarrollo económico relativo recibir pronto los beneficios de la integración y cumplir más tarde las obligaciones; o, generar derechos y obligaciones iguales para todos? Lo primero es lo que se necesita. Si no lo hay, no puede hacerse integración. En lo interno de cada país: repartir la escasa riqueza existente entre la población o crear más riqueza y aplicar medidas efectivas directas e indirectas de redistribución del ingreso, reduciendo la actividad empresarial estatal y aumentando la privada? Lo recomendable es lo segundo y para ello el desarrollo con integración es fundamental.

Objetivos de relaciones internacionales: Proclamar la independencia política y económica de los imperialismos anteriores o nacientes y ejercer una soberanía muy difícil de lograr; o, practicar una dependencia voluntaria, razonada y decreciente, sabiendo la posición tan débil que tiene América Latina en el mundo y logrando ventajas en las negociaciones, para fortalecerse y avanzar? Me arriesgo por lo segundo. Desde el punto de partida en el que se halla la región, hay que ser modesto, pero consciente de la necesidad de un cambio. 


Para ir hacia los objetivos que se definan, los requisitos deben ser: inmediatamente, la definición de uno o dos procesos de integración continental y la planificación comunitaria del qué hacer para que la integración sea una realidad; dentro de ese plan deben constar: la educación masiva de la población, formándola para que actúe en el mundo globalizado; el desarrollo de las telecomunicaciones, la infraestructura regional y los servicios modernos, que son los ejes del desarrollo actual; la sustitución regional y selectiva de importaciones (integradora); la presencia conjunta ante terceros, sobre todo para la negociación de acuerdos de integración y de cooperación; la exportación diversificada sobre la base de clusters, que permitan definir productos núcleo y actividades periféricas generadoras de industrias y servicios complementarios. 


Los resultados previsibles serán: el aumento de la capacidad de desarrollo autónomo e interdependencia regional y local de los países, la incursión exitosa en la economía del conocimiento mundial, que facilite la convergencia con los países desarrollados y la presencia debidamente regulada de la inversión extranjera y las empresas transnacionales; el cambio de la matriz productiva regional y de cada país; la generación de interdependencias con países y bloques sobre la base de intereses comunes de inversión, producción, comercio, desarrollo tecnológico, prestación de servicios; en fin, la mayor y mejor participación en el mercado mundial.


El mercado regional es clave para el futuro, porque es propicio para diversificar productos y destinos; mejorar el mercado para las manufacturas; impulsar la participación directa e indirecta de las PYMES en el mercado regional; generar empresas multilatinas; lograr un mercado cualitativamente superior; propiciar encadenamientos productivos nacionales e intrarregionales que, según la CEPAL, pueden lograrse en tres áreas industriales claves: productos químicos, entre ellos, los polímeros y copolímeros, componentes heterocíclicos, cosméticos, pulpa de madera;  agroindustria, frutas y nueces, semillas oleaginosas, manufacturas de cuero; y productos metálicos: manufacturas de metal, oro, plata y cobre, orfebrería.


MENSAJE FINAL.- Todos los países de la región necesitan desarrollarse rápidamente e integrarse, por lo que debe buscarse la integración de la Región por todos los medios posibles y en las áreas política, económica, social; la integración no es una panacea, es apenas una herramienta utilizable por los gobiernos con voluntad política de juntarse, pero es estratégica. Para lograr la integración, hay que empezar por lo fácil: más comercio y facilidades para aumentarlo y en los acuerdos a que se  llegue, considerar las asimetrías y dar tratamiento especial a los países de menor desarrollo económico relativo. Por supuesto, para más comercio se necesita más vías de comunicación.
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[1] _/ Resumen de la conferencia dada en la Universidad Andina, por invitación del Tribunal Andino de Justicia, el 29 de junio de 2015
[2] _/ Friedman George, citado por Montaner Carlos A. DIARIO EL COMERCIO: El Continente Irrelevante. Quito, Ecuador. Febrero 28

domingo, 21 de junio de 2015

EL BANCO BANECUADOR



BOLETÍN 98: EL BANCO ESTATAL BANECUADOR
Eco. Luis Luna Osorio MBA                                           Junio 21 de 2015

INTRODUCCIÓN.- El Ecuador es un país con poca población, la cual tiene muy limitada capacidad de ahorro, sobre todo si se tiene en cuenta que, con cifras del Banco Central del Ecuador (BCE), para el mes de marzo de 2015, solo el 53,5% de la población económicamente activa (PEA) tiene empleo adecuado y por tanto, casi la mitad de esa población vive en situación de empleo inadecuado o abierta desocupación y tiene recursos financieros escasos, que apenas le alcanzan para satisfacer las necesidades básicas de consumo personales y de sus familias. Como derivación, la capacidad de inversión privada nacional es muy pequeña y no permite desarrollar un grupo de proyectos de la magnitud necesaria para realmente modificar sustancialmente la matriz productiva y elevar la producción y la exportación en cantidades significativas. 

La Encuesta Nacional de Ingresos y Gastos en Hogares Urbanos y Rurales 2011 – 2012 (ENIGHUR) del INEC, que es una de las encuestas nacionales más importantes, permite tener una radiografía de la economía de los hogares en las 24 provincias del país, entre abril del 2011 y marzo 2012, solo el 58,8% de la población ecuatoriana tuvo capacidad de ahorro, mientras el 41,1% registró mayores gastos que ingresos. 

En el área urbana, el ingreso mensual promedio fue de 1.046,3 dólares y su gasto fue de 943,2 dólares (90%), mientras que en el área rural el ingreso promedio fue de 567,1 dólares, en comparación con un gasto de 526,2 dólares (92,8%). En consecuencia, en el periodo indicado, el ahorro urbano individual mensual promedio fue de 103 dólares (10% del ingreso) y el ahorro individual rural comparable fue de solamente 41 dólares (7,2% del ingreso), lo que determina que haya muy poco ahorro interno total y mucha menor inversión nacional. 

Si el gobierno quiere realmente que haya inversión privada, lo lógico es que diseñe y ejecute políticas de impulso para ella y la producción, brinde seguridad jurídica a los empresarios y genere por su cuenta formas de capitalización que transformen los escasos ahorros internos de la población en inversiones, en tiempos razonables. Para ello, una de las formas más conveniente es el fortalecimiento o la creación de bancos estatales que presten dinero a mediano y largo plazo, en condiciones favorables para los interesados, ya sean empresarios de grandes, medianas, pequeñas o micro unidades productivas. 

En relación con ello, según las cifras del BCE, en marzo de 2015, el crédito nacional al sector privado para particulares sumó 29.840 millones de dólares y a ese valor el BNF contribuyó solamente con 1.139 millones (3,8%), lo que significa que su participación no es importante; sobre todo, considerando que la política muy publicitada del gobierno actual es la de impulsar a las MIPYMES y una manera principal de hacerlo es mediante crédito estatal de cifras considerables que, por su origen, debería ser barato y de fácil acceso en cuanto a garantías y otros requisitos. 

De otra parte, el gobierno ha generado condiciones negativas para que llegue al país  inversión extranjera directa (IED), de manera que, mientras que el Ecuador ha recibido un promedio anual inferior a mil millones de dólares de esta inversión en los últimos años (774 millones en el 2014, según la CEPAL) los países vecinos se han beneficiado de montos superiores a los 7.600 millones en el caso del Perú (2014) y de más de 16 mil millones en el caso de Colombia (2014), porque sus gobiernos actúan inteligentemente y sus políticas son estables en el largo plazo. 

“El promedio de la IED respecto al PIB del Ecuador durante el periodo 2004-2008 fue de 1,3%, muy lejos de Perú (3,6%), Colombia (4,6%), y Chile (7,6%). En realidad, solo le ganamos en este rubro a Venezuela cuya IED representa en ese mismo periodo el 0,6% del PIB. Por otra parte, si bien el flujo de IED mejora en ciertos años, el stock total de la inversión ha venido cayendo en forma constante desde inicios de la década (el stock, es el valor total de dicha inversión acumulado en el tiempo). En el año 2000 el stock de inversión extranjera llegó a representar el 40% del PIB y para el año 2008 había caído al 22%, eso significa que solo si queremos volver al nivel de principios de la década, deberían haber llegado -cada año- al Ecuador flujos de IED superiores a los 2.000 millones de dólares… Ahí está el problema. Eso nos da una dimensión de qué tan "bien" lo estamos haciendo.” http://investiga.ide.edu.ec/index.php/el-gran-problema-del-ecuador
 
No tiene sentido decir que avanza el cambio de la matriz productiva, impulsar la formación de líderes en las distintas ramas del saber, motivar a los estudiantes universitarios y secundarios para ir hacia el emprendimiento, proponerse el cambio de la matriz exportadora y de sus actores, si no se toman medidas prontas y eficaces para diseñar un sistema financiero público acorde con las necesidades de la globalización, que facilite recursos suficientes, oportunos, con plazos adecuados, tasas bajas y procesos rápidos de análisis y decisión.

EL BANECUADOR.- El Presidente de la República, mediante Decreto 677 del 13 de mayo de 2015, ha creado el banco BanEcuador B. P., entidad financiera que formará parte del Sector Financiero Público, con personalidad jurídica propia y jurisdicción nacional, con patrimonio autónomo, autonomía técnica, administrativa, financiera y presupuestaria.
Esa entidad reemplazará al Banco Nacional de Fomento (BNF), comenzará sus operaciones con un capital suscrito y pagado de 15 millones de dólares y tendrá duración indefinida.
El objeto del Banco será financiero, para atender a la micro, pequeña y mediana empresa y empresas asociativas en sectores de producción, principalmente de agro negocios, comercio y servicios, con claro enfoque de desarrollo local y con preferencia en áreas rurales y urbano marginales. 

La sede estará en Quevedo y mantendrá sucursales, agencias, oficinas especiales, oficinas temporales, ventanillas de extensión de servicios, corresponsales no bancarios y todos aquellos medios y canales de distribución de servicios que requiere para el cumplimiento de su gestión y objeto social, dependiendo del plan de trabajo que disponga el nuevo directorio, que ya está conformado.

Los activos y pasivos del BNF pasarán a la nueva entidad, luego de una transición que durará 6 meses, dijo el ministro de Agricultura, quien aseguró que los depósitos de los clientes no se verán afectados.

La administración del banco está a cargo del directorio y la gerencia general. El directorio está conformado por cinco ministros del área económica, entre ellos el de Agricultura, Ganadería, Acuacultura y Pesca, quien, como delegado del Presidente de la República, lo preside desde inicios de junio de 2015 y tendrá voto dirimente. 

COMENTARIOS.- Con la creación del BanEcuador se satisface una necesidad importante del país, que el BNF, en trance de muerte, no podía llenar por diversas circunstancias, una de ellas la visión negativa que de él tenía y tiene la población, en especial la población rural, por su lentitud, su poca atención a las necesidades crediticias y sus constantes pérdidas anuales. 

Sin embargo, especialmente a la luz de lo sucedido con el BNF, conviene presentar algunas reflexiones respecto a este asunto, derivadas de análisis efectuados en la oficina del Asambleísta René Yandún Pozo, siempre interesado en lograr que las micro, pequeñas y medianas empresas (MIPYMES) del país, cuenten con facilidades crediticias acordes con la época actual, en la que la productividad nacional y la competitividad empresarial son necesidades vitales. 

El banco debe tener como objetivo principal ubicarse en la calificación AAA, que significa “Entidad de máxima calidad y mínimo riesgo crediticio.”. El BNF tuvo durante muchos años la calificación BBB- , que significa “Entidad con buen crédito. Aunque son evidentes algunos obstáculos menores, éstos no son serios y/o son perfectamente manejables a corto plazo”, y eso hay que cambiar. Los bancos del Estado deben funcionar como los mejores bancos privados y hasta superarlos, si se quiere que cumplan a cabalidad su función social de apoyo a las MIPYMES. 

El banco debería tener capacidad para actuar como banco de primero y segundo pisos. De primer piso para las necesidades de los clientes individuales, como personas naturales y jurídicas; de segundo piso, para canalizar recursos en condiciones especiales hacia colectivos como las cooperativas, las comunidades y otras formas asociativas de las micro, pequeñas y medianas empresas. 

El Directorio del banco debería tener capacidad para actuar en forma autónoma, si quiere ser ágil en sus decisiones y en el beneficio para sus clientes. El BNF aplicaba planes y presupuestos desactualizados, puesto que, para sus decisiones más importantes dependía de la aprobación previa del Ministerio Coordinador de la Política Económica, el Banco Central del Ecuador (BCE) o el Ministerio de Relaciones Laborales,  con lo cual se limitaba seriamente su capacidad de acción, especialmente en los primeros meses de cada año.  

Los recursos del banco deberían dedicarse masiva y ordinariamente a operaciones de crédito y solo por excepción a inversiones en títulos valores, de los cuales  debería tener la capacidad de deshacerse en cualquier momento. Uno de los problemas del BNF fue la asignación de porcentajes importantes de sus recursos a inversiones financieras, generalmente en bonos del Estado u otras obligaciones similares, incluso con la condición de que no podía negociarlos hasta su vencimiento, con lo cual se le creaba unas rigideces inconvenientes para avanzar hacia el cumplimiento de sus objetivos, siendo el fundamental el de otorgar crédito en condiciones satisfactorias para los empresarios de las MIPYME's.

El banco no debería dedicarse a administrar fondos del Estado para préstamos “no reembolsables” y similares de tipo social, destinados a personas naturales o jurídicas. Durante la existencia del BNF, mucho más en los últimos años, se ha demostrado que atender ese tipo de actividades distorsiona las labores del banco, pues crea en los beneficiarios de los dineros y en los clientes de crédito la idea de que es una entidad de beneficencia, y eso  complica los cobros y la aplicación de las políticas financieras requeridas. Los programas financieros sociales del tipo indicado deberían ser administrados por los ministerios o entes públicos interesados en su desarrollo; o, en todo caso, por un organismo como el Ministerio de Inclusión Social, orientado a ayudar a gente de escasos recursos monetarios. 

El banco no debería estar sujeto a influencias políticas. El BNF estuvo en muchas ocasiones, a lo largo de su vida, sujeto a presiones de altos funcionarios públicos o empresarios muy importantes y con influencia en los centros de poder, que lo llevaron con frecuencia a adoptar decisiones destinadas a condonar los intereses o multas sobre deudas impagas y en casos más graves, a no cobrar la totalidad de las deudas, intereses y multas, por cantidades muy significativas, sin que haya la justificación necesaria, provocando enriquecimientos ilícitos y recurrentes.  Para ejemplificar lo dicho, hace varios años, un centro agrícola, en acuerdo publicado en la prensa, en el artículo 1 exigía que el BNF les condone las deudas a sus asociados y en el artículo 2 pedía que se aumente el capital del BNF (seguramente, piensa el autor de este Blog, para que más tarde se vuelva a condonar los créditos o parte de ellos a los deudores).

Sobre la base de lo dicho, debe prohibirse estatizar las deudas privadas, respetando el artículo 290, numeral 7 de la Constitución.

Señalar a Quevedo como la sede del BanEcuador no es una decisión acertada. Eventualmente lo sería, si el banco estuviera orientado a otorgar crédito de manera preferente al sector agrícola, especialmente de los productos de exportación tradicionales y no tradicionales, cuyo fuerte está en la Región Costa; pero, si se trata de canalizar préstamos a la micro, pequeña y mediana empresa de todo el país y localizada en todos los sectores productores de bienes y servicios, lo lógico es buscar un centro de operaciones mejor ubicado y donde les sea más fácil acudir a los usuarios que, por tener capitales reducidos y aspirar a créditos de cuantía relativamente modesta, no pueden gastar muchos recursos en transporte y estadía en sitios lejanos y poco acostumbrados al tráfico burocrático.

Los mayores demandantes de crédito, no por el valor de las operaciones individuales, sino por el número de personas que requerirán sus servicios, son los propietarios de las MIPYMES de otras provincias; y, lo que va a producir esa sede, es continuos reclamos por la falta de atención a la mayoría de los problemas y la necesidad de continuos viajes para buscar crédito de fomento productivo.

En todo caso, si se mantiene esa sede, hay que lograr, eventualmente en el Estatuto o en los reglamentos respectivos, que las diferentes dependencias regionales tengan la suficiente capacidad para actuar con autonomía, sobre todo en las principales ciudades, de manera que los gerentes regionales o locales no tengan que estar continuamente consultando y peor dependiendo de las decisiones de la Matriz para resolver los problemas que diariamente se les presenten. Hay que lograr dinamismo y transparencia y ello solo se consigue si las normas son claras, las autoridades actúan rápidamente y no hay exceso de procedimientos y trámites para llegar a las resoluciones. Lo que se debe tener en adelante es un banco sustancialmente mejor que el BNF y no una réplica peor administrada del mismo.

Se necesita estabilidad del gerente general y de los de área y regionales. Una de las falencias importantes del BNF fue el cambio continuo de sus autoridades, que provocaba “borra y va de nuevo” en muchos de los procesos y trámites diseñados para mejorar las condiciones de trabajo de la entidad y  comunicación mala o inoportuna entre las oficinas principales y las de fuera de Quito. 

El personal del banco debería ser especializado y tener estabilidad. En el caso del BNF, un problema serio fue que el número de trabajadores excedía el número óptimo, debido a que se pagaban favores políticos con designaciones de funcionarios que, en cada administración, engrosaban las filas institucionales sin la suficiente preparación o con ninguna….

Cada año se debe incluir, en el Presupuesto General del Estado, una partida para incrementar el capital del banco. El banco es una entidad financiera pública y como tal no tiene como objetivo el lucro; y, si bien, con una administración eficiente puede tener utilidades, estas no deberían ser altas en relación con el capital; por lo tanto, para ampliar sus servicios debería recibir cada año una asignación presupuestaria que le facilite apoyar el cambio de la matriz productiva. 

Se debe evitar que los gastos operacionales superen el valor de los ingresos operacionales, tal como sucedía en el BNF; puesto que esa situación provoca pérdidas que, con el tiempo, se van haciendo de mayor importancia. 

ESTOY PREPARANDO EL NÚMERO 100 DE ESTOS BOLETINES, PARA EL 14 DE JULIO, FECHA EN LA QUE SE CONMEMORA EL INICIO DE LA REVOLUCIÓN FRANCESA, QUE ENSEÑÓ AL MUNDO A LUCHAR POR “LIBERTAD, IGUALDAD Y FRATERNIDAD”.

CONTENDRÁ UN ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN NACIONAL. 

QUIERO FESTEJAR QUE MIS IDEAS, RESUMIDAS CADA 15 DÍAS POR LO GENERAL EN CUATRO PÁGINAS,  HAN LLEGADO A CIENTOS DE MILES DE LECTORES, EN EL ECUADOR Y EN MUCHAS OTRAS PARTES, EN 100 BOLETINES. 

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jueves, 11 de junio de 2015

DE LAS HERENCIAS Y EL GOBIERNO ESTATISTA



BOLETÍN 97: DE LAS HERENCIAS Y EL GOBIERNO ESTATISTA  

Eco. Luis Luna Osorio MBA                                           Junio 11 de 2015

INTRODUCCIÓN.- El Presidente Correa ha puesto en los últimos días, en la boca de todos los ecuatorianos, la palabra “herencia” y el impuesto sobre ella, que quiere hacer del Estado el gran heredero de todos los difuntos que tengan medianas y grandes fortunas materiales, porque aspira a que sus hijos (los de los otros ricos, no los de él), sean pobres como los demás ciudadanos y las empresas familiares, contrariamente a lo que esperan en todo el mundo, desaparezcan y se transformen en una rara especie de sociedades de capital o en propiedad de los trabajadores. 

La ventaja de muchos de los herederos posiblemente afectados será que cuentan con los valores espirituales, las enseñanzas y el ejemplo de sus padres y madres, de ser emprendedores, trabajar honradamente, no delinquir, mantener hogares estables y felices, con su esfuerzo de hasta 18 horas diarias, 

El autor de este blog, más que dinero o bienes, dejará a sus hijos el ejemplo del hogar estable, el trabajo honrado, el ahorro metódico y el esfuerzo constante, a veces gratuito, apoyándose en el ejemplo invalorable de su incansable esposa. Y como con el esfuerzo en pareja tenemos un modesto patrimonio, consideramos injusto que el Presidente quiera quitar a los hijos, para darle a un Estado insaciable, una parte importante de lo poco que la mayoría de los padres ecuatorianos les queremos dejar a nuestros descendientes, en dinero o bienes, como complemento del amor familiar, los valores espirituales, la educación completa y los recuerdos gratos, que es lo verdaderamente importante para sus vidas y las de sus hijos. 

LAS HERENCIAS.- La Real Academia de la Lengua Española (RAE) registra el origen latino de la palabra “herencia” y cinco definiciones:
Del lat. haerentia,
1. f. Derecho de heredar.
2. f. Conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, al morir alguien, son transmisibles a sus herederos o a sus legatarios.
3. f. Rasgo o rasgos morales, científicos, ideológicos, etc., que, habiendo caracterizado a alguien, continúan advirtiéndose en sus descendientes o continuadores.
4. f. Rasgos o circunstancias de índole cultural, social, económica, etc., que influyen en un momento histórico procedentes de otros momentos anteriores.
5. f. Biol. Conjunto de caracteres que los seres vivos reciben de sus progenitores.

LA HERENCIA DE VALORES.- Esta herencia es, a juicio del autor de este Blog, la principal de todas, porque es invalorable; se la hereda directamente de los padres, que la entregan día a día con su ejemplo y se hace parte de la individualidad de los hijos. 

Cada persona tiene la posibilidad de heredar uno o más valores humanos, como los siguientes, (ordenados alfabéticamente): el amor, el agradecimiento, la amistad, la bondad, la dignidad, la generosidad, la honestidad, la humildad, la justicia, la laboriosidad, la lealtad, la paz, la perseverancia, la prudencia, el respeto, la responsabilidad, la solidaridad, la tolerancia. 

Es seguro que un muy alto porcentaje de los padres, sin importar si son muy pobres o muy ricos o de clase media, quiere que sus hijos hereden todos o la mayoría de esos valores humanos. Dejo un pequeño porcentaje por fuera, porque hay seres que abandonan a sus hijos desde antes de que nazcan, ya que dudan de su paternidad o no esperaron tenerlos; hay otros que los abandonan al sentirse incapaces de cumplir con sus responsabilidades; hay padres que no respetan el hogar, delinquen, son viciosos y dan muestras claras de falta de valores que, en algunos casos, lamentablemente la transmiten a algunos hijos, que se vuelven déspotas, deshonestos, egoístas, imprudentes, intolerantes, irrespetuosos, para mala suerte de ellos y de quienes reciben su influencia. 
Muy a pesar de la ciudadanía, en los centros de educación ahora se atenta contra esta herencia de valores, enseñando el famoso “Socialismo del Siglo XXI”, que solo llevará al país al fracaso y a los niños y jóvenes a perder tiempo en un mundo globalizado.  

LA HERENCIA ECONÓMICA.- La primera definición de la RAE se refiere al derecho a heredar, que generalmente tienen los hijos con respecto a sus padres; y, a falta de hijos, los padres, los hermanos y otras personas de la familia o de fuera de ella, dependiendo de las leyes de los países o el testamento. Si se la une con la segunda definición de la RAE, se refiere al conjunto de bienes, derechos y obligaciones que, al morir una persona, son transmisibles a sus herederos o sus legatarios.

Una pequeña porción de la población mundial y ecuatoriana, formada por millonarios, dejará herencia económica importante; otra parte, la clase media,  dejará una herencia pequeña; y, la mayoría de la población, no dejará nada o eventualmente, hará pagar a sus hijos alguna deuda.
Los millonarios tienen terrenos, casas, empresas, vehículos, dinero u otros bienes para dejar, después de que mueran, a sus herederos.
  • Oxfam ha calculado que, en 2014, las 85 personas más ricas del mundo poseen la misma riqueza que la mitad más pobre de la humanidad.
  • El número de milmillonarios se ha más que duplicado desde el comienzo de la crisis financiera (de fines del siglo XX - n. del e.).
  • Siete de cada diez personas viven en países donde la brecha entre ricos y pobres es mayor que hace 30 años.
  • Cada año, cien millones de personas en todo el mundo se ven sumidas en la pobreza por tener que pagar la atención sanitaria directamente de su bolsillo.
La llamada clase media mundial, dentro de la cual está la clase media ecuatoriana, es un “grupo formado por el mercado laboral tecnocrático, que queda patente en las nuevas definiciones de puestos de trabajo de nivel muy cualificado”; ha ido creciendo y ahora dispone de casa, auto, remuneración comparativamente alta frente a otros trabajadores, capacidad de ahorro suficiente como para vivir en buenas condiciones de bienestar y dejar herencia a sus hijos, fruto de su patrimonio construido a lo largo de muchos años y mucho esfuerzo. 

La población pobre es la mayoritaria en el mundo, porque siempre ha habido, aunque se ha reducido en este siglo, un alto porcentaje de personas que vive en condiciones económicas muy difíciles y no ha recibido y eventualmente no dejará herencia económica. Según el Banco Mundial, en 2010, un porcentaje estimado de 21 por ciento de personas en el mundo en desarrollo vivía con menos de 1,25 dólares al día, en comparación con el 43 por ciento en 1990 y el 52 por ciento en 1981. Más de 1.200 millones de habitantes en todo el planeta siguen viviendo en la miseria y muchos más sufren hambre y son vulnerables a las crisis ambientales o la inestabilidad de los precios.

En el Ecuador, cierto es que, de acuerdo con las cifras oficiales, se ha reducido la pobreza en alguna e insuficiente medida; pero, todavía, alrededor de un 30 por ciento de la población económicamente activa recibe ingresos bajos en su empleo, un 44 por ciento está sub-ocupado y un 4 por ciento está desocupado, con lo cual, más de las tres cuartas partes de la población total carece de recursos para vivir aceptablemente y por tanto, no recibió y en muchos casos no dejará a sus hijos herencia de bienes materiales. 

El Presidente de la República ha ordenado que se modifique el actual impuesto sobre la herencia, para que vaya del 2,5% al 77,5%, en forma progresiva, de acuerdo con el monto de lo heredado, siendo el valor base para el pago del impuesto 35.400 dólares, que luego crece según varias escalas, para que se incremente el impuesto progresivamente. 

Es legítimo que el Estado cobre un impuesto razonable a la herencia. Ese gravamen ha existido en el Ecuador desde hace muchos años y rige en muchos países del mundo, no en todos, porque el Estado cree que los hijos o beneficiarios reciben un ingreso que no ha sido fruto de su esfuerzo, sino del de sus padres o de quien les ha legado la herencia y por tanto, vale la pena cobrar un tributo, según lo justifican las autoridades, para que el ingreso obtenido apoye las labores de beneficio social estatal. Pero, es inadmisible que el impuesto sea exagerado y que a cierto nivel equivalga a una confiscación disfrazada. 

La herencia no debe ser gravada más allá del porcentaje actual, que es importante (35% en el tope aunque tiene excepciones), porque todos los ciudadanos que disponen de ingresos superiores al máximo no tributable, aportan al erario nacional durante su vida activa, en función de sus niveles de ingreso y de consumo, con el impuesto a la renta y muchos otros impuestos que van a la caja fiscal y se han multiplicado en los últimos años.

El argumento de que lo que se recaude va a ser destinado por el gobierno a la población de bajos ingresos es engañoso, por varias razones, siendo las principales las siguientes: de acuerdo con el rendimiento histórico del gravamen, el monto a recaudarse es pequeño; pues, suponiendo muy optimistamente que, aplicando la nueva escala, la recaudación anual se multiplicara por 20, llegando a doscientos millones de dólares, ese valor significa apenas el 0,6 por ciento del monto del presupuesto del Estado para el año 2015; luego, si en esas condiciones se lo repartiera directamente entre la mitad de la población (8 millones de personas), a cada una le tocaría 25 dólares por año; finalmente, las herencias se producen cuando un ciudadano fallece y es de elemental razonamiento, que no todos los poseedores de fortuna se mueren en el mismo año, de manera que, si el gobierno espera recibir recursos desde esta fuente, su esperanza es fallida. 

Por otra parte, una cosa es que el gobierno recaude dinero por medio de este tributo, en magnitud grande o pequeña, y lo acumule en la caja fiscal; y, otra cosa es que ese ingreso se transforme realmente en gasto para actividades estatales de beneficio social. Lo que se ha constatado en los 8 años anteriores es que, ingentes cantidades de dinero, que suman más de cien mil millones de dólares, no se han aprovechado como debería haber sido, de manera que el gasto corriente, inflado en burocracia y todo lo que ella necesita en las condiciones en las que la ha puesto el Presidente Correa, ha sido de lejos una línea de asignación y despilfarro de recursos, mucho mayor que la inversión pública.  

De otro lado, el gobierno aduce que todas sus labores están encaminadas a mejorar las condiciones económicas y sociales de las personas económicamente pobres y frecuentemente estigmatiza a los poseedores de fortuna material, argumentando que han explotado a la población en su beneficio.

La gran mayoría de los empresarios trabaja denodadamente para que sus empresas vivan y crezcan en el marco de la Ley; busca todos los días nuevas posibilidades de desarrollo y ampliación de su mercado; y, como el empresario solo no se alcanza para laborar, genera empleo directo e indirecto, paga impuestos, motiva a propios y extraños con sus proyectos, invierte y gasta menos de lo que gana. Por supuesto, aunque cada vez menos, hay empresarios sin conciencia social, que explotan a todos a su alrededor.

La gran mayoría de los pobres trabaja denodadamente en sus empleos, para llevar el pan a su familia. Pero, se aclara que no todos los pobres están en esa condición porque, como se dice ahora, “la sociedad les ha negado posibilidades de mejorar su situación”. En muchas ocasiones y ciudades, especialmente en aquellas en que han florecido los negocios, es conocido el caso de quienes hacen “San Viernes” y se gastan semanalmente todo o buena parte de sus ingresos, no tan malos, argumentando que hay “chulla vida” y hay que gozarla. Otros pobres lo son por perezosos. Como decía un excelente cómico mexicano: “Yo qué le he hecho, para que me ofrezca un empleo?”; y, cuando le dijeron que vaya a trabajar a las ocho de la mañana, sugirió que “mejor sería a las 10 … para las 11”, reflejando la actitud de alguna gente. También hay muchos cómodos, que saben que papá Estado les entrega múltiples subsidios, educación gratuita para sus hijos, salud gratuita para toda la familia, transporte y vivienda a precios subsidiados, y piensan “Para qué esforzarse?”.

LA HERENCIA GENÉTICA.- No solo se la hereda de los padres; pues, muchas veces, rasgos físicos o enfermedades provienen de los abuelos o de ancestros históricos. La estatura, los hoyuelos de las mejillas, las orejas separadas, las cejas, el mentón, la frente amplia, el color de los ojos, la nariz larga o gruesa, son muestras de esa herencia. A unas personas les favorece, por lo que deberían estar agradecidas; a otras, no les sirve de ventaja, aunque como dicen algunos: “los perfumes vienen en frascos chicos”,  “los caballeros las prefieren rubias”, “la suerte de la fea la bonita la desea” o, “en tierra de ciegos, el tuerto es el rey”. 

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